No tengo pareja

Cuando la pareja está ausente

La ausencia de pareja se convierte en problema y tiende a ser crónica cuando nos encontramos con :
  1. Se confunde ausencia de pareja con soledad.
  2. Dificultad a soportar la ausencia de pareja y a superar las rupturas.
  3. No concluir, no romper realmente con la pareja anterior.
  4. Miedo a la repetición.
  5. Idea de no poder gustar a nadie más.
  6. Mitos:  “se ama una sola vez en la vida”, "la media naranja o media medalla".
  7. Problema + problema = doble problema, paralización.
  8. Se toma a la pérdida de una pareja como fracaso personal.
  9. No aceptación del sufrimiento ante la pérdida.
  10. Comoqueismo y quemeimportismo.

Vamos a referirnos hoy a los dos primeros puntos.

1- El confundir ausencia de pareja con soledad deriva de ideas como: “sólo se puede confiar en la familia”, “la pareja lo es todo”.

Se hacen entonces parejas aisladas y sin posibilidad de apertura al mundo, ausentes de relaciones amistosas, tanto individuales de cada uno y de la pareja.
Esto crea posteriormente familias cerradas y que pueden generar distintas enfermedades.
Produciéndose una separación, en un tipo de pareja así, la persona no puede hacer amistades mas allá de su interés por buscar otra pareja, y entonces si que está realmente sola, necesita reponer prontamente ese "vacío", la ansiedad y angustia comienza a jugar cada vez más en contra de la tranquilidad y equilibrio.

Es sumamente útil y placentero caminar hacia el encuentro de los propios recursos para sostener amistades beneficiosas y generosas, exentas de las especulaciones utilitarias.
La seguridad en uno mismo y la ausencia del miedo a la soledad cambia radicalmente el malestar del "estar solo" y las posibilidades de constituir una pareja.

Algunas causas sociales que traban:
  • Nos hacen tapar nuestras capacidades de diversión espontánea, ingenua, libre. Esta cuestión de reír y divertirse por “pavadas”, pasa a ser algo infantil que hay que perder para ser adultos. Entonces nos perdemos las posibilidades de pasarla realmente bien aunque en esa salida no haya alguien que “pinte” para “algo mas”.
  • Hay un gran debilitamiento de los sentimientos de solidaridad, colaboración, apoyo mutuo.
  • Se desmerecen las capacidades de recibir apoyo y ayuda generosa de cualquier persona que esté dispuesta a hacerlo.
  • Se trastoca el compartir en una negociación especulativa.
En resumen concepciones sociales más historia personal dejan a la persona sola, siendo que su esencia es lo contrario: poder contar con un otro para poder apoyarse y apoyar, para dar y recibir, para proteger y ser protegido, para consuelo y ayuda mutua, todo esto en un ida y vuelta natural.

2-  Invitamos a que las etapas de superar una ruptura y las estar sin pareja esta comiencen a ser etapas enriquecedora, creativa y posibilitadoras de cambios personales necesarios. Invitamos al replanteo de creencias y transformar un mito entendiendo que el estar sin pareja un una buena consejera.

Escuchemos una vez más la sabiduría popular:

ES MEJOR ESTAR SOLO QUE MAL ACOMPAÑADO

Una etapa de estar sin pareja tiene que servir necesariamente para no repetir nunca más aquellas cualidades personales que han llevado al fracaso de parejas anteriores y al malvivir en pareja.

Después de cada pareja es necesario sacar el saldo positivo de la misma, en cuanto a los beneficios y crecimiento que nos brindó la unión con la otra persona como a los aspectos negativos y destructivos que no queremos volver a repetir.
Y todo esto sin negar el dolor y la angustia causada por la pérdida de una persona que fue pareja.

"Las despedidas siempre duelen,
aún cuando haga tiempo que se las ansíen."

Arthur Schnitzler (1862-1931), dramaturgo austríaco

En tanto y en cuanto esto no se haga, el encuentro de otra pareja va a ser a la corta o la larga la repetición de aquello que ya no queremos mas, va a ser más de lo mismo. Y es entonces cuando decimos que se va a estar mal acompañado. Vale la pena hacer un impasse en este sentido antes de “cazar” al otro.

Los grupos y actividades signados por el facilismo del resolver YA el encuentro de la pareja hacen difícil que esto se logre. Sólo se juntan soledades ansiosas en un encuentro vacío, ergo más de lo mismo: se agranda el vacío.

Es cuestión de encontrar o armar grupos de personas que, estando en las mismas condiciones, puedan pensar mas allá de rellenar ese hueco que deja la ausencia de pareja.
Ver mas allá de las propias narices,  fortalecer las capacidades de conocimiento personal, saber hacia donde uno quiere ir en cuestión de pareja. No es este un trabajo largo ni costoso y lleva a la construcción real de la pareja.

Y es que creando estos espacios se deja de estar solo, se deja de ser una suma de personas que buscan compañía para estar acompañados en la búsqueda de vivir mejor.